Recomendaciones que pueden ayudar a establecer una retribución más adecuada:
1. Analizar el negocio de la empresa, su momento en el ciclo de negocio, su contexto laboral y económico, etc...Considerar el impacto en el negocio, cuenta de resultados, complejidad de la gestión y responsabilidades.
2. No preocuparse por la retribución fija: el mercado ya lo hace. En cuanto a la retribución variable, centrar los esfuerzos en que movilice en la dirección correcta y esté relacionada con el valor que se le otorga al profesional.
3. Conocer el puesto y sus responsabilidades. Identificar los colectivos clave en términos de competitividad. Asegurarse de que el modelo retributivo se entiende: comunicar, comunicar y más comunicar.
4. Determinar el mercado de referencia para la empresa y el puesto, e intentar conseguir información salarial rigurosa. Es necesario confirmar que la retribución es rigurosa y justa.
5. Decidir cuál es la posición competitiva que la empresa necesita adoptar: pagar más, pagar menos, o lo mismo que la competencia. Intentar crear vínculos de compromiso, sobre todo con conceptos de retribución en especie y diferida.
6. Determinar que nivel de riesgo en la retribución quiere introducir en el paquete salarial, en función de la orientación a los resultados de negocio que requiere la empresa, y sea competitivo en relación con otras organizaciones.
7. Conozca a sus candidatos en profundidad: perfil, competencias, potencial, riesgo de salida...
8. Contraste con otros puestos dentro de la empresa de igual, superior e inferior contribución al negocio. Este concepto está relacionado con tres aspectos: equidad interna, desempeño y establecimiento de objetivos.
9. Identifique la necesidad de protección o de estatus que tendrá el profesional en el puesto para señalar los posibles beneficios sociales competitivos y atractivos.